jueves, 3 de abril de 2008

Suicidio Cotidiano

Tengo un problema con un sofá, tresillo convencional de tres plazas, situado estratégicamente delante del televisor del salón. Un sofá superviviente en una casa de alquiler, mugroso y reticente a la limpieza en seco de tintorería, pero con una habilidad sorprenderte de inducirte al sueño más profundo en un instante de despiste.

Es sencillo desear cosas desde el sofá, es normal que la imaginación pulule y desconecte con la selección de basura enlatada ofrecida como programación televisiva de mediodía, cosas tan sencillas como 'que te gustaría hacer esa tarde', 'si algún momento será bueno para recoger la acartonada ropa del tendedero'...'si eres feliz', lo absurdo y lo trascendental puede quedar delimitado por unos segundos de inconsciencia. A veces, sin más, una inocente siesta se convierte en un debate retrospectivo existencial contigo mismo.

Como es costumbre, cuando despiertas por azar y recalculas coordenadas de posición, es tan tarde y tenias tantas cosas que hacer… que pasa de puntillas y por la puerta de atrás la opinión de que, quizás, todas las cosas que deseas no ocurren nunca esperándolas en un sofá.

Leyendo una fábula, con "gafas de niño", hoy he recordado que las cosas no cambian solas, o por lo menos, no en la dirección deseada, si no creas las circunstancias para que ocurran.

5 comentarios:

Charlie dijo...

Aaaaaay... tanta alegoría y tanta metáfora para confesar que te has hecho adicta a la siesta sin alarma, jejejeje. ;)

Es coñita, disfruta de los días de meditación en sofá "por la tarde" porque nunca se sabe cuando dejarás de tenerlos.

Muaks!!

Charlie dijo...

Debo añadir que he sido víctima de los cantos de sirena a lo Ulises de ese sofá y, efectivamente, te deja gilipollas. Es un estupendo sofá usado. :)

Camiseta a rayas dijo...

Yo después de la siesta me levanto como si hubiera pasado sobre mí una manada de ñús o me hubiera tragado una ballena, regurjitado y lanzado por un precipicio. Fatal,vamos.

Además de que en esa fase de transición al sueño-vigilia, se suele delirar, y yo, que lo de delirar lo hago hasta siendo perfectamente consciente, ni te cuento las parras que me monto, soy capaz de tomar decisiones clave para mi vida y llevarlas a cabo justo en ese momento jajaj así me va...

Debster dijo...

Las mejores siestas son en la cama, con pijama y gorrito, persiana bajada y ... (como diria Bomboo) orinal jajajaja

L o L i T a dijo...

Anda qué...
ja,ja,ja,ja,ja...podemos escribir una "Oda a la siesta española"!!! ;)