Este año...
Día 1, las sábanas blanco nuclear y tremendamente suaves para no ser las de casa, me lo ponen difícil, pero estar en medio de la montaña sin más ruido que mis torpes movimientos y un inmenso vacío de aire puro y cielo ponen el combate en igualdad de condiciones.
Aire, tierra. Azul, verde, marrón...silencio.
No he echado de menos las lentejuelas, el rimmel y las barras de cotillón. Tampoco el dolor de zapatos ni la agonía de encontrar un taxi. Me gusta esto de que huela a musgo, que haya caracoles en la pared, wifi y DvX en mitad de la nada ;), que las puertas sean de madera rústica "a lo Heidi" y mi voz preferida cante en la ducha.
Creo que éste va a ser un gran año ;) o por lo menos un desayuno al sol con zumo de naranja natural y croissant me han hecho pensarlo seriamente!
Buenos días, mundo.
Feliz año.

