miércoles, 7 de mayo de 2008

Polen

Sí, tengo los ojos irritados, hinchados de habérmelos frotado compulsivamente. Ya se que no debía hacerlo, pero intenta tú no ponerle queso a todo!

Odio ese picor de nariz, me revienta no poder decidir cuando quiero estornudar, pero la cosa nunca está muy clara respecto al momento exacto del acontecimiento. Todo puede ser que comience una conversación y me quede a medias para espurrear con un "achuussS" el resto de la frase. También esta la opción, todo sea dicho, de que en uno de estos me estalle la cabeza a modo olla a presión.

He llegado a pensar en un complot farmacéutico a gran escala, como aquel que contaban sobre los cultivos masivos de piojos. Fabulillas en las que las multinacionales casi los regalaban en las puertas de los colegios para vender más peinecitos antiliendres y potingue de ese avinagrado. Ya me imagino a Heidi o a la de la casa de la pradera, recogiendo toneladas extras de cultivo clandestino de gramíneas para revenderlo en el mercado negro. Sentadas en una mesa, muy dignas ellas con su delantalito ordeñaovejas, negociando con los magnates del "alivio sintomático de la alergia mucosa u ocular" a un lado, y de "pañuelos de un solo uso" al otro.

Negocio del mes: invirtamos en mocos.

2 comentarios:

Charlie dijo...

Sí que es curioso lo de las alergias sí. Cuando yo era pequeño se debían a las gramíneas, y demás variedades vegetales. Y ahora se deben también, o se amplifican, por la contaminación, el -dichoso- CO2 de las ciudades, etc. Vamos que no te puedes escapar.

Recuerdo que de canijo me pincharon y pintaron el brazo en las pruebas de la alergia. No tenía a nada. Diez años después no podía despegar los ojos al despertarme...

Aún así prefiero no empastillarme porque son carísimas y da sueño. Colirio si acaso, Kleenex, y nariz enrojecida como Obélix (ferpectamente!). Puedo vivir con eso. ;)

Muaks!

TUPERSONALSHOPPERVIAJERO dijo...

Sé de que hablas. Yo soy del club. Me resisto a los antihistamínicos pero hay días que la dignidad me vence y me harto de no oler nada porque mis fosas nasales están sobre cargadas de... uff qué sensación más angustiosa la de no respirar bien! En fin. Como decía mi abuela: "Todo llega y todo pasa"
Bss
;-)